Dora Elvira

Julio - Martes 14

Dios nunca me abandona, mi agradecimiento hacia Él, rebosa mi cuerpo. En el transcurso de mi vida, Dios siempre ha estado presente y me lo ha hecho saber. En la ilusión de mi primer embarazo, ya a la mitad de mi gestación, adquirí una terrible enfermedad, el diagnostico para mi pequeño era terrible, tenían que provocarme un aborto, porque era necesario, ya que mi bebé no iba a nacer bien, todo se derrumbó para mi, la luz del sol no volvió a brillar, en medio de la oscuridad me aferré a Jesus y me abandoné en sus brazos, le entregué a mi hijo con todo mi corazón; entonces mi esposo decidió que ese niño naciera, fuera como fuera, viví 4 meses en la incertidumbre hasta que por fin llego el día de su nacimiento,. Gracias a Dios mi hijo nació completamente sano, todo lo contrario al diagnóstico que me habían dado. Hoy tiene 13 años y es muy inteligente. Agradezco a Dios cada una de las experiencias de amor que me ha dado, porque mi mayor fortaleza es El. Hace un año aproximadamente mi mamá de 77 años tuvo una septicemia provocada por un estrangulamiento de hernia, para los Doctores su muerte era segura, solo un milagro podía salvarla. En esos momentos estuve tan cerca de Dios, todos los días me entregaba a Él en oración y ponía a mi mamá en sus manos. Todos los días oraba en la capilla que está en el hospital y en la soledad de una noche en que oraba, llego un enviado de Dios a decirme que Dios estaba viendo la fe que yo tenia y que no me preocupara que mi mamá se iba a salvar. Hoy mi madre se encuentra sana ante el asombro de todos los que trabajaban en ese hospital. Hace apenas 4 meses viví­ otra historia terrible, fui presa de mi libertad (secuestro) me llevaron atada y vendada de mis ojos, en medio de la maleza, perdí­ la noción del tiempo, pero cuando los plagiarios se dispusieron a descansar, empecé a orar en lo alto de un cerro. Me entregue a Dios y le dije muy sinceramente que hiciera su voluntad, que yo lo amaba y que jamás cuestionaría sus designios. Apenas termine de orar y llegaron a rescatarme. Hoy hace apenas unos días a mi Única hermana a quien amo con todo mi corazón le descubrieron un tumor maligno, pero yo sé que Dios no me abandona, que está con nosotros y que ésta prueba tan difícil que estamos viviendo, es una más de la cual vamos a salir triunfantes porque Dios es nuestra fortaleza. TE AMO SEÑOR.

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